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La importancia de la salud mental

Esta semana ha sido el Día Mundial de la Salud Mental, afortunadamente es un concepto al que cada vez se le da más visibilidad. Según la OMS es, en términos generales la salud mental “el estado de equilibrio entre una persona y su entorno sociocultural que garantiza su participación laboral, intelectual, las relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida”.

Los conceptos de salud mental incluyen el bienestar subjetivo, la autonomía y el potencial emocional, entre otros.

Ser conscientes de que no se está bien a nivel mental es algo prioritario y, afortunadamente, cada vez se está tomando más en serio. Actualmente, el índice de suicidios se ha disparado, somos uno de los países en los que más antidepresivos se consumen, en comparación con el resto de los países europeos y las bajas laborales por depresión ha aumentado considerablemente.

La realidad es que no es fácil de detectar. Muy posiblemente se deba a que nos cuesta parar el ritmo de nuestra rutina, cada vez más frenética, en la que somos multitarea y buscamos más eficiencia en todo lo que hacemos, más productividad siempre buscando el menor tiempo, tanto en el trabajo como en nuestra vida privada.

A esto hay que añadir que todavía, aunque afortunadamente cada vez menos, se estigmatiza el hecho de querer mejorar la salud mental y acudir a un profesional, psicólogo o psiquiatra, de la misma manera que se acude a cualquier otra especialidad.

Normalizarlo y darle visibilidad es algo que todos podemos hacer. De igual modo que comentamos con naturalidad que acudimos a un traumatólogo o al oculista, podemos decir que tenemos cita con el psicólogo. El problema es que, en la mayoría de los países, los servicios de salud mental adolecen de una grave escasez de recursos, tanto humanos como económicos. La mayoría de los recursos de atención sanitaria disponibles se destinan, hoy en día, a la atención y el tratamiento especializados de los enfermos mentales y, en menor medida, a un sistema integrado de salud mental. Necesitamos que se integren más especialistas en el sistema de asistencia sanitaria primaria.

Cada vez nos preocupamos más por la salud física (gimnasio, entrenadores personales, etc.) y deberíamos tomarnos en serio la salud mental en la misma medida. Anticiparse y tener una actitud preventiva, puede evitar males mayores.

En el trabajo es importante fomentar, desde los departamentos de desarrollo de personal, el bienestar de todas las personas que forman parte de la compañía. Potenciar buenos hábitos y un clima laboral positivo entre compañeros, favorece una mejor salud mental para todos.

Todavía queda mucho por hacer, pero lo que esté en nuestra mano es conveniente que lo pongamos en práctica cuanto antes, para prevenir y encontrarnos mejor en general.